Deje de mentir
Imagine por un instante que se encuentra— un día cualquiera, en un momento cualquiera— frente a un detector de mentiras. Pero más allá: ese aparato, en adelante, le acompaña a todas partes.
Anita Patil es profesora de informática en la universidad de Columbia y creó un programa de computador que analiza discursos de hombres eminentes a partir de cambios en el tono de voz, de vacilaciones, repeticiones, risas nerviosas, como indicios de mentiras o de verdades a medias.
Una nota publicada por el New York Times cuenta que en la India un juez condenó a un reo con base en los datos de un tomógrafo que, al medir las reacciones del acusado, detectó sus mentiras. Se trata, por cierto, de una versión sofisticada de los conocidos detectores de mentiras en uso.
El BEOS, sigla que designa otro detector, registra las oscilaciones eléctricas del cerebro y produce imágenes que revelan las ansiedades del mentiroso, fue utilizado en Pune cuando se escuchaba a una mujer que hablaba de la muerte de su novio.
El juez encontró allí la prueba de la mentira y culpabilidad de la mujer.
Al reunir estos datos Anita Patil concluye que es posible que pronto haya un centro de detección de mentiras.
Algunos científicos, añade ella, hasta pronostican el fin de la mentira , tal como la conocemos. Es una conclusión de optimismo desbordante, porque la tecnología puede detectar las mentiras pero no eliminar el espíritu de mentira.
Algunos estudiosos señalan que los esfuerzos de la tecnología para descubrir las mentiras será un intento incompleto pues para eliminar estas semillas de desconfianza se necesitará algo más que la tecnología.
¿La razón?
La raíz de la mentira, instrumento del mal, está en el corazón del hombre. Allí debe comenzar la cacería, porque es el lugar donde nacen el espíritu de verdad, lo mismo que el de mentira.
¿POR QUÉ DEJAR DE MENTIR?
Imagine por un instante que se encuentra— un día cualquiera, en un momento cualquiera— frente a un detector de mentiras. Pero más allá: ese aparato, en adelante, le acompaña a todas partes.
¿Cree usted que podría vivir en tales condiciones?
La pregunta reviste especial significado porque lo más probable es que tendría muchos problemas.
No solo usted, sino todos nosotros de una u otra forma, mentimos. Si alguien nos pregunta la hora y aumentamos o disminuimos el marcador correcto, estamos mintiendo. Igual, si alguien nos pregunta el costo del reloj que llevamos puesto. Si no decimos la cifra exacta, estamos mintiendo. ¿Comprende el alcance del asunto?
Es necesario des-aprender este mecanismo que por años hemos mantenido en nuestra vida. Mecanismo porque acudimos a él para ampararnos o justificarnos.
Quien nos puede ayudar es Dios mismo.
Él es quien nos da la fuerza necesaria para vencer el hábito de tergiversar la verdad. El apóstol Pablo hizo esta clara advertencia que debemos aplicar en nuestra vida, cuando escribió a los cristianos de Colosas:
“No se mientan unos a otros, porque ustedes ya se han quitado la vieja naturaleza pecaminosa y todos sus actos perversos.” (Colosenses 3:9. NTV)
Le invito para que haga un alto en el camino. ¿Necesita cambiar el hábito de las mentiras?
Hoy es el día para que lo haga.
Le aseguro que no se arrepentirá. Con ayuda de Dios podrá lograrlo.
¿Ya recibió a Jesucristo como su Señor y Salvador?
Si no es así, hágalo ahora. Es el comienzo de un proceso maravilloso de crecimiento personal y espiritual.
¿YA SE ACOGIÓ A LA GRACIA DE DIOS?
No podría despedirme sin antes hablarle de un tema de suma importancia. Me refiero a la GRACIA de Dios.
Por supuesto, tal vez le extrañe porque se habla poco del tema desde los púlpitos.
GRACIA es la decisión eterna del Padre celestial de perdonar, por amor y misericordia, para los pecadores en respuesta a un sincero arrepentimiento.
¿Y si en el pasado pecamos mucho? Aún así, Dios nos perdona. Aun cuando debíamos morir y enfrentar la condenación, el Señor Jesucristo tomó nuestro lugar en la cruz.
Su sangre preciosa, vertida en el Gólgota, nos limpió de todo pecado y nos ofrece una nueva oportunidad. A usted, a mí, a todos. La GRACIA es para todos.
Ábrale hoy las puertas de su corazón a Jesucristo.
Fernando Alexis Jiménez Mg, Div, sirve a Dios en la Misión Edificando Familias Sólidas y, desde el 2016, dirige el Instituto Bíblico Ministerial. Actualmente es editor general de la Revista Vida Familiar.


