El contenido inmoral contamina su mente
El mundo digital está plagado de contenidos que no solamente atenta contra nuestra moral, sino que daña nuestra vida y la de otros.
Los descubrimientos de crímenes ligados a la filmación de películas para adultos así como la elaboración de material de alto contenido sexual, pone de manifiesto que existe una estrecha relación entre la pornografía, especialmente aquella que se conoce como “Hard” o pesada, y las prácticas ocultistas.
La Comisión sobre Pornografía Fiscal General en los Estados Unidos, elevó una voz de alarma en 1986— calcule cuántos años atrás— por la proliferación de material “pesado” al que fácilmente podían acceder jóvenes en librerías de material para adultos.
La Comisión estudió e hizo un listado de 5,420 títulos distintos de libros, filmes y revistas que se encontraban en estas tiendas. Debemos señalar que, prácticamente en todos los casos, el título del material inmoral en cuestión se ajusta con bastante exactitud a su contenido. Aproximadamente la mitad de los títulos examinados por la Comisión incluían obscenidades.
Personas que han escapado del satanismo testimonian que su adoración a Satanás estaba relacionada con prácticas sexuales extremas, consumo de pornografía y toda suerte de perversiones que son cada vez más inverosímiles en revistas, películas, fotografías y material publicado en la Internet.
En la antesala de ceremonias de adoración a Satanás, muchos de los practicantes se exponen a pornografía que alimenta sus deseos perversos, materializados posteriormente en las misas negras. A éste elemento se suman los sacrificios humanos que aumentan en todos los países, especialmente en América, donde muchísimas personas desaparecen misteriosamente sin que se vuelva a saber jamás de su paradero.
Muchos de los grandes industriales de la pornografía terminan confesando su estrecha relación con el satanismo al tiempo que actores y actrices de este género de productos, reconocen estar implicados en la adoración al mundo de las tinieblas e incluso exhiben en sus cuerpos símbolos tatuados o amuletos que evidencian su relación con lo oculto.
Camino a la muerte, voluntaria e involuntariamente
Muchos hombres y mujeres terminan enredados en la industria de la pornografía, y una vez atados, les resulta difícil escapar.
Satanás termina dominando sus mentes y sus deseos, de tal manera que no pueden descansar sin tomar participación en práctica cada vez más extremas.
En otras ocasiones, los “actores y actrices” participan de manera involuntaria.
Un ejemplo lo ofrece el caso de dos hombres condenados en el Estado de Virginia, Estados Unidos, en 1989 tras confesar ante las autoridades que tenían a su cargo el planeamiento y ejecución de raptos de menores de edad para su posterior utilización en filmes de tortura y cautiverio. Posteriormente les daban muerte y hacían desaparecer sus cuerpos.
El Diario Mercury News, de San José –California— publicó en abril de 1985 un noticia sobre un círculo de pederastas que secuestraban adolescentes para someterlos a prácticas aberrantas de carácter sexual –que quedaban registradas con fotografías y videobrabadoras— e incluso, hacerlos partícipes de ritos satánicos contra su voluntad.
Algunas estaciones de la policía en Estados Unidos calculan que cada año aproximadamente 100 personas (casi todas adolescentes) son sometidas a una agonía extrema y eventualmente mueren mientras las filman.
Escape de la inmoralidad con ayuda de Dios
Cuando alguien se torna adicto a la pornografía o a cualquier manifestación de inmoralidad, sea cual fuere su género, debe tener claras dos cosas:
La primera, que se trata de una sutil atadura de Satanás a través de la cual logra establecer fortalezas en la mente de la persona y desde allí, controla sus deseos. La segunda, que el material pornográfico está ligado a prácticas ocultistas, sobre las cuales la Biblia es clara en advertir:
“No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos. Porque es abominación para con Jehová cualquiera que hace estas cosas, y por estas abominaciones Jehová tu Dios echa estas naciones de delante de ti.” (Deuteronomio 18:10-12)
Recuerde que estar atado por la pornografía o cualquier otra manifestación de inmoralidad, es una forma de idolatría, práctica que es considerada por Dios como abominación.
La inmoralidad es una forma de idolatría
El profeta Malaquías se refirió al destino de los idólatras y aquellos que caen en las prácticas que están en abierta oposición a los postulados que nos trazó Dios:
“Y vendré a vosotros para juicio; y seré pronto testigo contra los hechiceros y adúlteros, contra los que juran mentira, y los que defraudan en su salario al jornalero, a la viuda y al huérfano, y los que hacen injusticia al extranjero, no teniendo temor de mí, dice Jehová de los ejércitos.” (Malaquías 3:5)
Todo aquello que nos relacione con la idolatría o la hechicería— recuerde que hemos mirado la estrecha relación entre la pornografía y la adoración ocultista y satánica— acarrean juicio.
El apóstol Juan lo señala de manera contundente al escribir:
“Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.” (Apocalipsis 21.8)
Y también:
“Mas los perros estarán fuera, y los hechiceros, los fornicarios, los homicidas, los idólatras, y todo aquel que ama y hace mentira.” (Apocalipsis 22:15)
Desconozco cuál sea su realidad, pero si ha estado inmerso en la pornografía, lo invito a reflexionar sobre la necesidad de escapar hoy mismo de toda red del mundo de las tinieblas. Es posible ser libre alcanzar esa libertad con el poder de nuestro amado Salvador Jesucristo.
Usted debe examinarse. Si busca cada vez más nuevas experiencias con cualquier manifestación de inmoralidad que satisfaga su necesidad de dopamina, lo más probable es que haya caído en la trampa del enemigo.
Recuerde que el tiempo, como se necesitará mayor estimulación sexual para conseguir el mismo placer, el adicto empieza a buscar nuevas y diferentes formas de incrementar los niveles de producción de dopamina.
Cambiara las revistas por vídeos, sexo en pareja por sexo en grupo, grotescos actos sexuales que antes eran impensables que concebirá como “normales” y dejara de ser un observador para convertirse en un participante.
Usted se encuentra en el límite… y puede escapar
Esta enseñanza aplica por igual a toda persona, pero tiene especial aplicabilidad a quienes sirven a Dios en algún ministerio, como también a aquellos que por curiosidad e ignorancia han caído en las redes del enemigo espiritual.
La adicción a la pornografía tiene sus niveles. Hay quienes consideran que no pueden vivir sin consultar páginas, filmes o publicaciones con contenido pornográfico. Hay quienes consultan de manera “eventual” algún material de este género y los que están apenas adentrándose en este mundo. Si no paran a tiempo y le rinden su ser a Jesucristo, terminarán bajo terribles ataduras.
Su distanciamiento de Dios será progresivo, hasta descubrir que están muy lejos de Él, como describe el apóstol Pablo.
“Pero vosotros cometéis el agravio, y defraudáis, y esto a los hermanos. ¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.” (1 Corintios 6:8-10)
En su primera carta a su fiel discípulo Timoteo escribe:
“…conociendo esto, que la ley no fue dada para el justo, sino para los transgresores y desobedientes, para los impíos y pecadores, para los irreverentes y profanos, para los parricidas y matricidas, para los homicidas, para los fornicarios, para los sodomitas, para los secuestradores, para los mentirosos y perjuros, y para cuanto se oponga a la sana doctrina, según el glorioso evangelio del Dios bendito, que a mí me ha sido encomendado.” (1 Timoteo 1:9-11)
Hoy es el día para escapar. Recuerde que el amado Señor Jesús dijo:
“Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres” (Juan 8:32)
No importa cuán bajo haya caído en las ganas de la pornografía o la inmoralidad. Puedo asegurarle que si rinde su debilidad a Jesucristo y le permite que tome el control del problema, no solo se romperán las cadenas sino que podrá ser libre, tal como lo anhela.
El rey Salomón, refiriéndose a las trampas del enemigo espiritual que él ilustra con la mujer adúltera, escribió:
“Así que, hijo mío, escúchame; presta atención a mis palabras. No desvíes tu corazón hacia sus sendas, ni te extravíes por sus caminos, pues muchos han muerto por su causa; sus víctimas han sido innumerables. Su casa lleva derecho al sepulcro; ¡conduce al reino de la muerte!.” (Proverbios 7:24-27, Nueva Versión Internacional)
Es necesario permanecer alerta y hoy, que hay oportunidad de escapar, hacerlo. Ser libre de las cadenas que le amarran ala maldad de la pornografía.
Es importante tomar la mejor decisión de su vida
Si en algún momento abrió puertas al ocultismo, la inmoralidad o hizo un pacto con Satanás y sus huestes a cambio de poder, fama, amor, placer o algo que anhelaba y consideraba difícil de alcanzar por sus propias fuerzas. Rompa esa atadura.
Gracias a la obra del Señor Jesucristo es posible hacerlo.
Decídase a vivir para Jesucristo. Es lo que nos asegura la victoria y el ejercicio de autoridad plena en la lucha contra las tinieblas…
@RevistaVidaFamiliar
Fernando Alexis Jiménez sirve a Dios en la Misión Edificando Familias Sólidas y, desde el 2016, dirige el Instituto Bíblico Ministerial. Es editor general de la Revista Vida Familiar.



