Jamás renuncie a sus sueños
Dios nos concibió para ser vencedores. Nos dio las capacidades para alcanzar grandes metas. Decídase a avanzar tomados de la mano de Jesucristo.
“La pereza conduce al sueño profundo; el holgazán pasará hambre” (Proverbios 19:15. Nueva Versión Internacional).
Leo Sternbach perdió la cuenta de los días y noches que pasó experimentando con químicos antes de recibir la notificación de sus superiores, para que renunciara a las investigaciones encaminadas a encontrar un tratamiento eficaz para la ansiedad.
Pero el científico no se dio por vencido. Por el contrario, siguió intentándolo en medio de tubos de ensayo, microscopios y probetas en los que se mezclaba sustancias hasta ver nacer el Valium, un tranquilizante que cumplió cuarenta años de estar en el mercado.
El facultativo de 95 años, recordaría que insistió una y otra vez porque jamás se resignó a la derrota. Hasta que lo logró.
Un amanecer cualquiera de 1963, no sólo obtuvo la patente sino también la aprobación para comercializar el medicamento.
Sternbach nació en Croacia y comenzó su carrera en 1940, en Suiza. Luego emigró a los Estados Unidos por temor a una ocupación nazi.
Su trasegar al servicio de la ciencia ha sido reconocido con exaltaciones internacionales. Pero la mayor virtud que le asiste es la perseverancia. Sólo de esta manera conquistó sus ideales.
Sólo quienes perseveran en la conquista de sus sueños, logran pasar de las palabras a la realidad. Sin embargo, en este camino es natural encontrarse poderosos enemigos como el desánimo, prestar atención a las críticas, renunciar ante los primeros fracasos, y la pereza.
Sobre el particular advierte el autor sagrado:
“La pereza conduce al sueño profundo; el holgazán pasará hambre” (Proverbios 19:15. Nueva Versión Internacional).
No es otra cosa que una invitación a la persistencia, a no desfallecer, a no cansarnos jamás sino a insistir cuantas veces sea necesario.
Dios nos creó con todas las potencialidades para ser ganadores. Pero depende de nuestra decisión adónde lleguemos.
Quizá usted emprendió algún proyecto pero desistió. Con fe en el Señor, es hora de que comience de nuevo. Puede llegar lejos, recuerde: sólo basta proponérnoslo y perseverar. ¡Animo! ¡Comience ahora!.
Si no ha recibido a Jesús como su Señor y Salvador, hoy es el día que lo haga. Puedo asegurarle que no se arrepentirá. El Señor Jesús en nuestra vida es lo mejor que nos puede ocurrir.
@RevistaVidaFamiliar
Fernando Alexis Jiménez sirve a Dios en la Misión Edificando Familias Sólidas y, desde el 2016, dirige el Instituto Bíblico Ministerial. Es editor general de la Revista Vida Familiar.


