Superar los períodos de soledad
Hay momentos de la vida en los que sentimos que nos asalta la soledad. No es una sensación buena. Sin embargo, no estamos solos. Dios está con nosotros. Descubra por qué.
Los momentos en que nos sentimos solos, aún en medio de muchas personas alrededor, son previsibles. Salen a nuestro paso cuando enfrentamos dificultades. Pareciera que todo y todos están en contra nuestra.
Nos asalta el desaliento.
La soledad es uno de los sentimientos más aislantes y dolorosos que las personas enfrentan. Dios nos diseñó para la conexión, tanto con Él como con los demás.
Desde el principio, Él dijo que no era bueno que el hombre estuviera solo (Génesis 2.18).
Sin embargo, incluso los creyentes más fieles atraviesan temporadas de soledad.
Imaginemos a Elías solo en el monte Sinaí tras huir para salvar su vida (1 Reyes 19.9, 10) o al Señor Jesús orando solo en el huerto mientras sus discípulos dormían cerca (Mateo 26.36-46).
Esos momentos no fueron fracasos de fe, sino solo parte de la experiencia humana.
Cuando la soledad nos invade, podemos pensar que hemos sido olvidados o abandonados.
Pero Dios promete: “No te desampararé ni te dejaré” (Hebreos 13.5).
Su presencia no depende de lo que sentimos ni de las circunstancias.
Él está con nosotros en medio de la multitud y también en la casa vacía, tanto en tiempos de comunidad como en momentos de soledad.
La soledad puede conducirnos a la desesperación, o puede convertirse en una invitación a experimentar la cercanía de Dios de una manera más profunda.
En esos momentos de quietud, podemos llevarle al Señor nuestra necesidad y descubrir que su compañía es real, presente y suficiente.
Si volvemos la mirada a Dios, podemos sacar ventaja de la soledad.
No podría despedirme sin antes hablarle de la GRACIA de Dios. Por GRACIA recibimos perdón de pecados en respuesta a un sincero arrepentimiento.
Nuestro amado Salvador Jesucristo asumió nuestro lugar en la cruz. Murió por nosotros en el Calvario y nos presentó santos y justos delante del Padre.
Ábrale las puertas de su corazón a Jesucristo.
La Misión Edificando Familias Sólidas es un ministerio cristiano orientado a proveer contenidos y herramientas para el crecimiento personal, espiritual y familiar de los lectores.



